La violencia contra las mujeres es un problema histórico y real que tiene origen en la desigualdad y la discriminación; no distingue edad ni condición social o económica. Desde su nacimiento, las niñas son condenadas a una situación de vulnerabilidad marcada por los estereotipos de género en una sociedad machista.

Garantizar la protección de los derechos de las mujeres es una obligación de los tres órdenes de gobierno, establecida en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVCLV) que define a la violencia contra las mujeres como cualquier acción u omisión, basada en su género, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado como en el público.

Los tipos de violencia y sus modalidades son:

    • Violencia psicológica: es cualquier acto u omisión que dañe la estabilidad psicológica, que puede consistir en negligencia, abandono, descuido reiterado, celos sin razón, insultos, humillaciones, bromas hirientes, indiferencia, infidelidad, comparaciones destructivas, rechazo y amenazas, entre otras.
    • Violencia física: Son acciones para infligir daño, usando la fuerza física, algún tipo de arma u objeto que pueda provocar lesiones, incluso la muerte.  
    • Violencia patrimonial: son acciones que afecten la situación patrimonial, como la sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos, documentos oficiales, bienes y valores, entre otros.
    • Violencia económica: afecta la supervivencia económica de la víctima mediante limitaciones encaminadas a controlar sus ingresos, así como la percepción de un salario menor por igual trabajo, dentro de un mismo centro laboral.
    • Violencia sexual:  son actos que degradan o dañan la sexualidad de la persona. Se manifiestan en forma de acoso callejero con «piropos», abuso, hostigamiento, exhibicionismo, actos libidinosos, hasta la violación y trata de personas con fines sexuales.

Recientemente la Cámara de Diputados aprobó una modificación a dicha ley para incorporar otra forma de violencia: la violencia digital, definida como actos de acoso, hostigamiento, amenaza, vulneración de datos e información privada, así como la difusión de contenido sexual (fotos, videos, audios) sin consentimiento y a través de las redes sociales, atentando contra la integridad, la libertad, la vida privada y los derechos, principalmente de las mujeres*.

En cualquiera de sus formas, la violencia provoca miedo, ansiedad y depresión, y de no atenderse a tiempo, puede causar la muerte. Podemos prevenirla si aprendemos a identificarla y ayudar a otras a mujeres a reconocer que viven en una situación de riesgo.

    • En la Secretaría de las Mujeres Naucalpenses y la Igualdad Sustantiva brindamos asesoría jurídica y atención psicológica gratuita a mujeres víctimas de violencia.
    • Si enfrentas una situación de violencia, pide ayuda en la línea 800-MUJERNA (800 68537 62).

* El Código Penal del Estado de México sanciona a quien incurra en este ilícito.